Powered By Blogger

Cambiadores de Circunstancias

PARA TENER ÉXITO Y OCUPAR EL LUGAR QUE NOS HA SIDO ASIGNADO; HAY DOS ELEMENTOS QUE SE DEBE CONSIDERAR:
1. EL TALENTO Y DONES NATURALES 2%
2. MUCHO TRABAJO 98%

TODOS LOS QUE SON DIGNOS DE ADMIRAR NO NACIERON CON "MAYOR SUERTE" QUE TÚ, SOLAMENTE DECIDIERON CAMBIAR SU SITUACIÓN ACTUAL Y ALCANZARON SUS SUEÑOS.

¿QUÉ HARÁS TÚ CON LOS TUYOS?

Buscar este blog

sábado, 16 de marzo de 2013

SENDA MINISTRIES: venciendo la presión del grupo

SENDA MINISTRIES: 
venciendo la presión del grupo, cómo vencer la presión de Grupo,

venciendo la presión del grupo


CÓMO VENCER LA PRESIÓN DE GRUPO
Rev. Demetrio Castillo Jaimes

INTRODUCCIÓN: Los jóvenes de los últimos tiempos:
-                     Enfrentan muchísima presión de ACTUAR, HABLAR; VESTIR; PEINARSE; de cierta manera; integrarse a cierto grupo y de probar ciertas cosas, y cualquier diferencia de lo que es considerado como la cosa normal o popular para hacer puede resultar en ser objeto de burlas y rechazo.
-                     Se distingue porque siempre quieren ser diferentes, verse diferentes.
-                     Quieren ser originales en todo. Creen que son libres de hacer lo que quieran, de vestirse y peinarse como quieran, sin importarles lo que piensen, los demás.  Pero, si vas a una escuela, o a una fiesta, o un concierto, lo que vamos a ver son cientos y miles de jóvenes, luciendo exactamente iguales. Los mismos pantalones de marca, los mismos zapatos de marca, el mismo corte de pelo, la misma manera de hablar, y el mismo patrón de comportamiento.
-                     Los jóvenes que verdaderamente son diferentes, por su valor, por su madurez, por su manera de pensar, por sus gustos propios (no influenciados ni por los medios, ni por sus amigos), son rechazados, hechos burlas y presionados por la mayoría, para que actúen y se vean exactamente igual a los demás.

I.                   CLASES DE INFLUENCIA - 3 maneras:
Buenas influencias: aquellas que nos ayudan a ser mejores y a corregir nuestros errores.
Influencias neutras: aquellas que no repercuten en nada de lo que hacemos, ni bueno, ni malo.
Malas influencias: aquellas que nos presionan a hacer cosas que están  mal, y van en contra de las buenas costumbres y la moral.  “El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.” Prov. 13:20

II.                EL TEMOR DE SER RECHAZADO: “Por favor, no se burlen de mi”. 
Una de las formas de la presión de grupo es la burla y el ridículo. Tienen por costumbre el poner sobrenombres o apodos.  Se burlan de: orejas o la nariz, sobrepeso, FALTA DE PESO; DEL que no tiene mucho dinero para vestirse a la moda, o de aquel que de acuerdo a su religión.
Como resultado, muchos abandonan sus normas morales, sus creencias, e inclusive su propia personalidad con tal de encajar en el grupo, de ser aceptados por sus compañeros y así evitar sentirse rechazados, solos y humillados.

III.             EL PRECIO DE CEDER.
-          El precio es  vivir siendo un hipócrita, o sea,  no ser quien eres, sino ser lo que los demás quieran. 
-          Todos saben que el usar drogas, o ingerir alcohol, o tener relaciones sexuales sin pensar en las consecuencias, no es una buena decisión; pero sin embargo muchos ceden ante esto solo por temor a ser diferentes, a ser juzgados, como aburridos o anticuados, o tan solo por conseguir la aceptación  de sus amigos, o de sus parejas.
-          Si alguna vez has hecho algo que sabes que está mal, solo por dejarte llevar por la corriente, por lo que te dicen tus amigos, o por tratar de agradar a alguien; EN ESE MOMENTO DEJASTE DE SER TU MISMO, DE PENSAR POR TI MISMO, Y TE COMPORTASTE COMO UN HIPÓCRITA.
-          El temor y la frustración que sentimos si somos descubiertos o que de todas maneras no nos acepten y la confusión de no saber qué hacer, si lo bueno para tener éxito, o lo malo para supuestamente ser queridos.

Aunque la presión sea fuerte, párate firme en el Señor, en tus creencias y convicciones, aun cuando la mayoría haga lo contrario. Debes ser tú mismo de darte  a conocer tal como eres. Piensa y razona por ti mismo, solamente basado en la palabra de Dios.

SUGERENCIAS PARA VENCER LA PRESIÓN DE GRUPO

1.    HAZ PREGUNTAS.
Por ejemplo, si un amigo te presiona para que fumes, pregúntale por qué fuma, cuanto hace que fu­ma, Si no le importa que su aliento hue­la a cenicero. “Hacer preguntas pone a la otra persona a la defensiva”.
2.    CONTESTA QUE “NO”, ¡CON CONVICCIÓN! 
Mira al otro a los ojos, luego di “no”, con fuerza y con  autoridad. Cuanto más se­guro estés en tu negativa, menos te mo­lestarán los demás.
3.    REFUERZA EL NO CON UNA AFIRMACIÓN POSITIVA
Por  ejemplo,  si estás recha­zando un ofrecimiento de fumar marihuana, di algo como: “Me gusta mi ce­rebro tal  como está, gracias”
4.    SE REPETITIVO.
No vaciles en declarar tu posición repetidamente.
5.    PRACTICA DECIR QUE NO.
Practica  decir no en ambientes seguros, como cuando tu hermano mayor te pregunta si te gustaría pasarte el sábado por la tarde lavando la ropa.
6.    APÁRTATE DE LA ZONA DE PRESIÓN.
Deja el lugar... Emprende la retirada.
7.    EVITA ENCONTRARTE EN SITUACIONES ES­TRESANTES.
Si sabes que servirán  alcohol o drogas  en  una  fiesta,  haz  otros  planes. O, si vas a salir con un muchacho, evita estar a sola con él en cualquier parte donde  te pueda presionar a una intimi­dad que no deseas.
8.    USA  EL  SISTEMA DE “COMPAÑEROS”. 
En­cuentra  un  amigo  que  comparta  tu  es­cala  de valores y  apóyense mutua­mente.
9.    CONFRONTA Al LIDER DEL GRUPO QUE  TE HOSTIGA.
La mejor manera de manejar a  alguien  que procura intimidarte es agarrarlo cuando los dos están solos y explícale lo que sientes  y   pídele que te deje tranquilo o tranquila.
10.              CONSIDERA  LAS  CONSECUENCIAS  DE  CE­DER. 
Tómate un momento para pensar en las consecuencias de tus acciones.
11.              BUSCA PERSONAS QUE SEAN  UN  BUEN  EJEMPLO.
 ¿Has  notado  que  los  jóvenes  que  realmente son populares y exito­sos en tu escuela son los que no tienen miedo de expresar lo que les gusta y no les gusta?…
12.              NO CAIGAS EN LA TRAMPA DE “TODOS LO HACEN”.
La verdad es que no todos lo hacen…
13.              BUSCA APOYO.   
Conversa  sobre  cual­quier  presión  que  estés pasando con otros amigos que están  pasando lo mismo….
14.              SÉ TU MEJOR AMIGO
Recuerda de cuan­do en cuando que eres especial y des­carta cualquier  comentario negativo hacia ti mismo.
15.              ENCUENTRA  MANERAS  DE  DESTACARTE.  
Desafíate  para  desempeñarte  lo mejor que puedas...   Enfoca  tu  atención  en  seguir  tus  metas  personales en lugar de las metas de algún  grupo.
16.              ¡HABLA  CLARO!  
Combate la  presión de  tus amigos poniéndote del lado del débil…   Apoyar  las  opiniones de otros reflejará que piensas por ti mismo.
17.              EVALUA  TUS  AMISTADES. 
Si  tus   amigos   te   insisten   en   que   hagas  algo  que  no te  sientes cómodo en hacer,  recuerda que los verdaderos amigos te quieren por quien eres, no por  lo que ellos quieren que seas.












lunes, 4 de marzo de 2013

ESTABLECIENDO PRIORIDADES


ESTABLECIENDO LA PRIORIDAD EN NUESTRA VIDA
San Mateo 6:33


INTRODUCCIÓN:
Diariamente debemos establecer la prioridad en nuestra vida y seguirla durante toda nuestra vida.      


I.         Busque primeramente el reino de Dios y su justicia
Si establecemos la orden en nuestra vida, todo lo demás nos será dado por añadidura. Lo más importante en nuestra vida es servir a Dios. No hay nada más importante que servir a Dios en el mundo.
Mateo 22:37-38 dice “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento”
A.    ¿Por qué debemos servir a Dios primeramente?
Porque él es nuestro creador,    nuestro Padre Celestial. Nuestra origen está en Dios, él es el centro, el gobernador de la historia, el que está en control de nuestra vida y muerte; Él es el soberano absoluto, el único que  nos formó. En Isaías 44:24 dice “Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo”, De modo que es natural que sirvamos al Padre primeramente.
Asimismo  él es el  quien nos consuela en la tierra. El que también nos socorrerá en tiempos difíciles. En  Salmos 33:20 dice: “Nuestra  alma espera  a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él”, de manera que merece ser servido en primer lugar.
       Debemos servir el reino de Dios,   porque es el lugar que iremos cuando partamos del mundo. En Hebreos 11:6 dice Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Nuestro lugar natal no es la tierra, sino el reino de Dios. En Filipenses 3:20 dice “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”.
B.     ¿Cómo debemos servir a Dios?
-          Teniendo al Señor en el centro del trono de nuestro corazón
-          Teniendo conciencia de su presencia en todo momento.
-          Guardando el día del Señor, porque Jesús resucitó en este          día y buscó a los discípulos y abriendo las puertas del cielo derramó el Espíritu Santo y estableció la iglesia. Así que no deje de venir a la casa del Señor a adorar y servir al Señor, esta es la voluntad de Dios. Trabaje seis días y el séptimo descanse para adorar a Dios. En San Juan 4:24 dice “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Es decir que debemos servir a Dios de todo nuestro corazón. También en San Juan 12:26 dice “Si  alguno me     sirve, sígame;  y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará
-          Debemos servir al Señor Jesús y a nuestro Padre Celestial con fidelidad. Pues dónde está la riqueza también está nuestro corazón, significa que cuando acerquemos ante la presencia de Dios no debemos presentarnos con las manos vacías. Porque la ofrenda es una manera de            demostrar  nuestro amor  por Dios. Pues,          el servicio implica también esfuerzo, servir sin esfuerzo es como si estuviera jugando. En          Malaquías 3:10-11 dice “Traed  todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos”. Si en tiempo pasado no diezmó, hágalo ahora, hágalo en este año 2013, comience desde ahora.
-          Y la Palabra en Salmos 91:14-16  nos dice que debemos servir al señor primeramente  y entonces él será conmovido. “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré. Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará y yo le responderé. Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré     Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación”.
Debe existir paz entre Dios y nosotros para que también así llegue el bien, de lo contrario no podemos gozar de las bendiciones del Señor.


II.      El hogar y la familia
Muchos dicen que están tan ocupados que no tienen tiempo de cuidar de su hogar. Pero me pregunto ¿en qué están tan ocupados?          Todo lo  que el hombre hace debe ser para cuidar   y conservar el hogar. No debe confundir entre la meta y el medio instrumento. La raíz de nuestra  existencia es el hogar. Nadie vino al mundo sin pasar por un hogar. Nacemos y crecemos en ella. De modo que si un hogar está pasando por problemas, todos los miembros que lo conforman sufren las consecuencias. El Estrés, maridos o padres violentos, hijos pródigos, Crisis económica, todas             estas                 situaciones        negativas  sacuden  la    estabilidad del hogar. No hay paz ni felicidad cuando no hay armonía entre los miembros del hogar.
Sin embargo, que aunque no están viviendo en una buena casa, no tenga buenas ropas y no se alimente bien, pero sí hay            amor  mutuo y paz,    entonces  ellos              estarán felices. En Proverbios 17:1 dice “Mejor es un bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones”.
Por tanto, para que el hogar esté en paz y en armonía debe haber respeto a los padres. En Éxodo 20:12 dice Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”.
Asimismo debe esforzarse por una buena relación entre el marido y la mujer. En Efesios 5:33 dice Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a mismo; y la mujer respete a su marido”.
La discordia entre el marido y la mujer trae gran tormenta en el hogar. Porque después de una pelea en el hogar, no podrá concentrarse en el trabajo. Discutirá ya sea con el jefe o con el subordinado. Si trabaja en servicio de venta, estará con  el ceño fruncido todo el día  y        nadie querrá comprarle nada. Pero si el hogar está en paz, si el marido y la mujer están en armonía y en paz, en dondequiera que ellos  vayan serán bienvenidos y tendrán       buenas relaciones con otras personas también.
Según una investigación realizada sobre la felicidad del marido y la mujer, dice que la felicidad es controlada por la boca y el oído.
Porque el hogar está formado por dos personas totalmente diferente, deben  esforzarse arduamente para comprender uno del otro, de amarle y ser compasivo para que el hogar esté en paz y armonía. Asimismo deberá siempre elogiarse el uno al otro. El marido sin cesar deberá elogiar a su mujer y la mujer también buscar siempre los puntos positivos del marido y elogiarle. Porque una gota de miel puede atrapar más mosca que un kilo de hiel. Las muchas reprensiones, enseñanzas y reproches no traen amor y paz al hogar. Pero una sola palabra de elogio derrite el corazón del marido y de la mujer para reconciliación. En la relación del marido y la mujer la boca y el oído forman parte muy importante. Es decir qué escucha el oído y qué habla la boca determina la relación. No escuche a la ligera mi sermón. Para vivir este año use correctamente la boca y el oído. Esté atenta a las palabras de elogio y abra la boca para elogiar a otro. Por muy eminente y excelente que sea el hombre siempre se siente muy a gusto cuando escucha una palabra de elogio.
Debemos pedir la ayuda de Dios para que él nos ayude a mantener una buena relación, una relación basada en amor, compasión, armonía y paz. Porque como el Señor Jesús estuvo en las bodas de Canaán está también hoy con nosotros. El Señor que cambió el agua en vino, está hoy también con nosotros.
Para que el hogar esté en paz debe dialogar y mantener una estrecha relación también con los hijos. Si está en guerra  con  los hijos,       tanto   ellos     como  ustedes padres sufrirán con amargura. En Efesios 6:4 dice Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino      criadlos    en disciplina y amonestación del Señor”. El 22%  de los jóvenes   en  nuestro      país dijeron      que   no dialogan con el padre ni siquiera un minute en el día. ¿Cómo es posible? Dialogue con los hijos. Si no educamos bien   a nuestros hijos todo se pierde, establezca buena relación con los hijos. La prioridad número uno es servir a Dios y el segundo es servir al hogar.

III.              Atienda la salud.
Viva este año con  mucho interés en cuanto a la salud.   Porque si pierde dinero, perdió poco; si pierde el honor, perdió la mitad; pero si pierde la salud, perdió todo. Una vez un psicólogo hizo la siguiente pregunta a las mujeres casadas ¿si ustedes se enferman y están en cama quién se molesta más? Todos respondieron “mi marido” Ningún marido le gusta que su mujer esté en cama; pero si el marido se enferma, la mujer pasa día y noche atendiéndole.
El principio del éxito y la felicidad están en la salud. Pero la salud debe guardarse cuando todavía está saludable. No trate de recuperar la salud cuando está enfermo; guarde la salud cuando aún está saludable.
Se descubrió tres característica importante en los pueblos longevos de todo el mundo.
-            Que comían tres veces al día ligeramente. Que son diligentes,       
-            Siempre estaban activos     y
-            Mantenían  buena  relación  familiar.            
Estas tres características   ocupaban     primeros       lugares      de          las personas longevas. Así que para que nuestra vida sea llena de salud, debemos aprender a vivir con abstinencia. En especial los cristianos no vivan desordenadamente.
-            Evite el alcohol…En Efesios 5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”  El consumo  excesivo de licor  trae     consecuencias   drásticas como el endurecimiento del hígado, cáncer del hígado, parálisis de los nervios y por último terminan destruyendo sus vidas.
-            Algunos me preguntan “la Biblia no prohibe el cigarrillo, pero por qué usted lo prohíbe” En la época en la que se escribió las escrituras no había cigarrillo; pero, el cigarrillo contiene nicotina que a la larga produce cáncer. Se realizó una investigación para saber cuán destructivo es la nicotina de un cigarrillo. Se inyectaron una dosis de nicotina que contiene un cigarrillo a las ranas y todos murieron. Ese veneno penetra al pulmón y al hígado. El 90% del cáncer del pulmón y el 95% de cáncer en la laringe aparecieron en las    personas adictas                                  al cigarrillo.  Y 11% de la mujer que fuma sufre de esterilidad. Si todavía no puede dejar el cigarrillo quite 7 años a su vida, está usted tirando su vida al aire. Debemos aprender.
El cuerpo es más importante que la comida o el vestido. Por tanto, guarde la salud.
Conserve la paz siempre que pueda, porque el odio y los celos agitan el corazón. Por mucho que usted odie o cele, la otra persona no será lastimada. Mas el corazón que odia recibirá  mucho estrés  que causa hormonas destructivas. Hermanos por eso dice en Efesios 4:32 “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo
 Por tanto, esfuércese mucho para vivir en paz.

IV.        El trabajo y los negocios
Primero Dios, segundo  el hogar, tercero la   salud      y el  cuarto es   el trabajo. Así debe ser la orden de su vida. Esta es una manera de vivir correctamente ante Dios. Entienda que somos administradores de Dios. Dios nos da diferentes dones, así dice en I Pedro 4:10 “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. El trabajo y los negocios son la      obra                 que                 Dios       nos ha     encomendado.   El  trabajo no es solamente una manera de sobrevivir la vida, es cierto que por ella nos alimentamos.
El trabajo es una manera que usa Dios para alimentarnos; por tanto debemos ser fieles en ella. El trabajo también nos trae sueño sobre nuestro futuro. Que será doctor, que será abogado, que será farmacéutico. Hay sueño en ella. De allí la importancia del trabajo. Cuando alcanzamos el sueño nos sentimos a gusto y realizados.
Que nosotros servimos al Señor por medio de nuestro trabajo también. Conforme al poder busque el trabajo ante Dios.

V.           La afición y los pasatiempo
Por último tenemos la afición y los pasatiempos. Es cierto que la afición y los pasatiempos ocupan el último lugar, pero es       necesario    para nuestra vida.  Porque       la afición personal     actúa            como lubricante para nuestra  vida.     Si pregunto a alguna persona qué afición tiene, me contesta que la TV y la Internet. Pero esas aficiones son peligrosas. La adicción a la TV y la Internet no son aficiones sino enfermedad             moderna. Un  61.8% sufren de adicción a la Internet, ésta causa discordia en una pareja, amenaza a los jóvenes con malas      influencias; así   la              Internet     está actuando de una manera muy peligrosa y destructiva. Un 82% de padres de familia que cuentan con niños en la escuela contestaron que temen que las diferentes páginas lujuriosa y violencia puedan destruir a sus hijos.
La TV. Hipnotiza a algunos… “una pareja joven fueron a almorzar a un restaurante  con sus dos pequeños hijos,; una niña de 3 y un niño de de 1 año y medio, tienen la mesa servida y la televisión encendida, oran y comienzan a almorzar, es esposo, está concentrado en la película, trata de partir la carne con su cuchara y no puede e intenta llevar a la boca para morderlo pero cuando mira su cuchara era su zapatito de su hijo, quien antes de que se de cuenta el bebé ha dejado sus zapatos en la sopa”
La  afición y  los pasatiempo  deben ser una  manera   de disfrutar  juntos. Escuchar  música, pintar cuadros, viajar.
Los pasatiempos  son una manera de llenar  la  energía  a     las parejas.
Hubo dos leñadores, un leñador salió temprano a la mañana hasta tarde y cortó la leña sin descanso; mientras que el otro cortaba la leña y descansaba de tiempo en tiempo. El primer leñador pensó entonces que aquel es un haragán. Pero cuando       llegó     la noche y se  dio    cuenta  que     aquel hombre cortó más leña que  él.         Extrañado                le        preguntó ¿cómo    es posible? y él le contestó que mientras que él cortaba la leña sin descanso con la hache embotada, él en su tiempo de descanso afilaba el hacha. Mientras que el primer leñador golpeaba el árbol diez veces para cortar, el otro lo hacían solamente dos.
El recreo es una manera de afilar la hacha, porque si tiene la hacha embotada se tomará mucho tiempo para cortar el árbol. Los pasatiempos son una manera de disfrutar la vida para rubricar su vida.


Oración
Dios      llenos          de     amor      y     santo,         muchas       veces        vivimos         en desorden. No sabemos cuál es la prioridad en nuestra vida, todo está enredado como una madeja de hilo. Y esto trae discordia en el hogar y en el individuo, levanta contienda y discusión. Ayúdenos oh Señor a establecer prioridad en nuestra vida, para glorificarte siempre. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.

jueves, 13 de diciembre de 2012

NO QUIERO SACRIFICIO

SENDA MINISTRIES: NO QUIERO SACRIFICIO

SENDA MINISTRIES: NO QUIERO SACRIFICIO

SENDA MINISTRIES: NO QUIERO SACRIFICIO

NO QUIERO SACRIFICIO


DIOS NO QUIERE SACRIFICIO
San Mateo 9:12-13
Rev. Demetrio Castillo Jaimes

Un día Jesús estaba predicando a la multitud en el atrio del templo. Todos los que estaban allí presentes no pudieron apartar sus ojos de Jesús. Porque la palabra que salía de la boca de Jesús estaban realmente llenos de poder y de gracia. Cuando todos estaban embriagados de la palabra de Jesús, se oyó un alarido de mujer. Se escuchó las murmuraciones de un grupo de hombres quienes traían a una mujer arrastrándola por el suelo. Ella lloraba, tenía el pelo desgreñado y el vestido hecho jirones, fue lanzada ante los pies del Señor Jesús… “Cuando Jesús se enderezó no halló a nadie. Mirando a la mujer le dijo “mujer alza tu cabeza, hay alguien que te condena” Ella alzó su mirada y comenzó a mirar a su derredor y no halló a nadie y le dijo “Señor no hay nadie” Y el Señor le habló nuevamente “Ni yo te condeno; vete, y no peques más”. Esta palabra nos deja una gran enseñanza.


1. Los seguidores de la ley y la hipocresía
Primero entendemos que los seguidores de la ley son hipócritas. Pues, los fariseos, saduceos, los escribas y los discípulos de Moisés trajeron a la mujer sorprendida en adulterio y demandaron practicar la ley de Moisés, eso era apedrearla hasta matarla. Pero ellos mismos eran hipócritas. ¿Por qué? El adulterio no se comete solamente la mujer, sino también el hombre. Si ellos hubieran dicho “atrapamos a la mujer que cometió el adulterio ayer o hace un mes” Tal vez tenga sentido. Pero ellos sorprendieron a la mujer en el acto, sin embargo, trajeron solamente a la mujer y no al hombre con ellos. Pues, ellos tenían la intensión de atribular a Jesús. Solamente a la mujer por ser más débil y rogaban a Jesús que la condenara. Cuando Jesús se agachó por primera vez, pienso que escribió la ley: Y el Señor se levantó y mirando a los ojos le dijo “el que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”. Volvió a agacharse y escribió: chismoso, mentiroso, hipócrita, calumniador, desobediente, rebelde, etc.… los pecados ocultos de cada uno de ellos. Dejando sus piedras… movido por su conciencia se alejaron…
El Hombre podrá ocultar su pecado y engañar a otros, pero delante de Dios está al descubierto. Porque dice la Escritura “con la medida con que medís os será medido”.


2. No juzgue a los demás
El Señor dijo “el que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”. Delante de otras personas, ellos podían engañar y esconder sus pecados, y arrojar la piedra; pero delante del Señor, no pudieron esconder sus pecados, porque él conocía todo. Cuando Jesús anotaba los pecados de cada uno, ellos quedaron petrificados. Porque después que ellos arrojen la piedra contra aquella mujer, ellos mismos tendrían que ser apedreados por las mismas piedras. Es muy fácil desvestir a otras personas. Pero cuanto le desvisten, se sienten inseguros y avergonzados. Si juzga a otra persona, también será juzgado.

En Romanos 2:1-3 dice “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Más sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?”. Lo curioso es que el hombre es clemente consigo mismo y severo con los demás. Pero no piense en ningún momento que juzgando a otros con crueldad, ustedes estarán libres del juicio.
Una vez leí una fábula muy interesante. Una persona fue sentenciada bajo estigma. Por mucho que alegaba su inocencia, fue infructuosa. Llegó el día del juicio y pidió al hombre que lo llevaba “tengo algo que entregar al rey, personalmente debo entregárselo, que el rey venga y reciba lo que tengo” Llegó el rey y los súbditos también. Entonces sacó un pedazo de oro y dijo “este pedazo de oro lo recibí de mis ancestros, es muy preciado y quiero dejarlo en sus manos. Lo interesante de éste oro es que usted lo podrá sembrar y crecerá y llevará frutos   de oro, pero el que tiene pecado no le crecerá ni llevará frutos de oro. Yo ya estoy sentenciado a muerte, de modo que no podré ver los frutos, pero usted es justo, reciba el oro y siémbrelo en el jardín y llevará frutos de oro. Y tenga mucha riqueza”. El rey meditó en ella y pensó “si yo lo siembro y no crece ni lleva fruto sabrán que tengo pecados”, llamó al súbdito de al lado y le dijo “llévalo tú y siémbralo” ni él quiso y llamó a otros y se lo dio para que sembrara, pero tampoco éste quiso sembrarlo y regreso nuevamente a las manos del rey. Y el condenado dijo “mire rey, nadie está libre de pecado, pues, nadie quiere sembrar este árbol de oro, una vez         más imploro su misericordia, soy inocente”. El rey pensó entonces si sentenciaba al hombre, también él sería juzgado y dijo “tú eres un sabio, por tu sabiduría te perdono” Y él quedó libre. Qué nos enseña la fábula. El que juzga a otro, también si se halla en la misma situación será juzgado del mismo juicio.
-         Mateo 7:2 dice “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”.
-         Lucas 6:37 dice “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”.
Dice el Señor que muchos miran la paja que hay en el ojo del hermano, pero no miran la viga que hay en sus propios ojos. Como sea queremos justificar nuestras faltas. Pero juzgamos a otros con severidad. Pero el mundo no es así. Con la misma medida que yo uso para juzgar a los demás, seremos juzgados.

3. ¿Será que Jesús ignora la ley?
Lo que el Señor desea de nosotros es misericordia y no sacrificio. ¿Qué significa sacrificio? Que el hombre juzgado después de ser sentenciado a muerte no tiene medios de recuperar su vida. ¿Quién no ha cometido pecado siendo descendiente de Adán? Por cuanto todos pecaron dice la Escritura. Así en tiempo Antiguo para recibir perdón, llevaban al animal y con la imposición de mano en la cabeza del animal confesaban los pecados y el animal moría en su lugar, luego su cuerpo era quemado. Es decir, el animal era juzgado y sentenciado en lugar del hombre para expiación por el pecado. Eso es el significado del sacrificio. Dijo el Señor misericordia quiero y no sacrificio, que no desea el juicio, la condenación a la muerte entre unos a otros. Lo que él desea es perdón, sanidad y amor.
-         En Éxodos 33:19 dice “Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente”.
-         En San Mateo 9:13 dice también “Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores,       al arrepentimiento”.
Si el Señor juzgara a todos conforme a las faltas, nadie se salvaría. Así sea el pecado pequeño como grande todos son pecados. Arroje una piedra al lago, sea grande la piedra o pequeña todos se hunden. Sea pecado pequeño, o grande todos serán juzgados y sentenciados a muerte. Porque nadie será justificado delante de Dios por las obras. De modo que el Señor no vino al mundo para juzgar, para condenar a muerte el hombre, sino para extender su misericordia, perdón,       salvación y amor. Así, debemos entender cuál es el deseo del Señor. Cuanto trajeron a la mujer sorprendida en adulterio le dijo “el que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”.
No arroje piedra contra su marido, ni contra su mujer.         No arroje piedra contra el prójimo. Ni entre hermanos. Porque esa piedra que usted arroja, regresará y le apedreará a usted hasta matarlo.
Pedro preguntó al Señor ¿cuántas veces   perdonaré a mi hermano que peque contra mí? Y el Señor le dijo “setenta veces siete”. Pues, no podemos vivir sin perdón. No hay justo ni aun uno. No hay persona que no cometa pecado. Jesús no condenó a la mujer, es porque el Señor vino al mundo para tomar nuestros pecados, nuestros juicios y la condenación a la muerte.
-         Mateo 26:28 dice “Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”.
-         1Juan 2:2 dice “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.
Por medio de la cruz, Jesús canceló todo el juicio y la condenación de las leyes. Tomó su pecado, mi pecado y nuestros pecados y murió en nuestro lugar. Padeció grandes dolores y sufrimientos en la cruz, derramó toda su sangre y agua y murió y fue sepultado, pero al tercer día     resucitó en victoria. De modo que las acusaciones de las leyes no ejercen ninguna influencia en nosotros.  Porque       el Señor clama “yo padecí por ti, yo padecí el juicio por ti, padecí la condena y la muerte todo por    ti”. Aunque la ley quiera matarnos, no seremos juzgados. Porque en Cristo Jesús, las leyes, el juicio y la condena pierden su poder y pierde su relación con nosotros.
-         Romanos 8:1-2 dice “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no…”
-         Colosenses 2:14-15 dice “Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.
Conclusión:
-         La iglesia inglesa había enviado a un dedicado misionero a Nueva Zelandia. Durante muchos años evangelizó y guió a cientos para el Señor. Un día cuando ofrecía la Santa Cena, un hombre se acercó ante el altar para tomar la comunión, no pasó mucho que había aceptado al Señor. Cuando trató de tomar el pan y la copa miró hacia atrás, repentinamente salió corriendo temblando con el semblante pálido. Casi al final de la comunión regresó y tomó la copa y el pan. Extrañado el reverendo llamó al hombre y le preguntó qué le había asustado tanto y le contestó “Cuando quería participar de la comunión, miré atrás y allí estaba el jefe de tribu quien mató a mi padre y bebió la sangre de mi padre; yo me había propuesto matar al enemigo que mató a mi padre, entonces salí corriendo y tomé un cuchillo para matarlo. Pero se presentó delante de mí Jesús y       él enmudeció su boca ante las personas que se burlaban y le escupían en la cara y aún a los que le había crucificado decía “Padre no les tomes en cuenta este pecado”. En lugar de juzgar, condenar y matar a los que le estaban crucificando, pedía que los perdonara; y al ver ésta visión, el cuchillo cayó de mis manos. Ya no podía matar ésta persona, me arrepentí y regresé y tomé la Santa Cena”.
-         Los cristianos no podemos servir a Jesús con las manos llenas de piedras. ¿Qué podemos    decir de nuestra sociedad? Vean a la TV y los periódicos y la radio, dondequiera que se mire, verán las piedras. El mundo está llenos de piedras. El palacio de gobierno, está llenas de piedras, el congreso está lleno de piedras, las grandes y pequeñas empresas están llenas de piedras, el individuo está llenos de piedras, y arrojan piedras unos a otros. Y nuestro      país está lleno de piedras. Nos juzgamos, condenamos y matamos. Hasta en las iglesias mismas juzgamos, condenamos y matamos, la entrada de algunas iglesias están llenas de piedras. Me pregunto si ante éste altar no exista piedras. ¿No está llena su casa de piedras?
-         El marido arroja la piedra a su mujer y la mujer al marido y los hijos al padre y los padres a los hijos. Hoy en día muchos usan indebidamente el nombre de la ley y con ella quiere juzgar, matar y condenar al prójimo. Pero ante el Señor Jesús nadie podrá tomar piedra, porque no hay carne que pueda ser justificado ante el Señor. Si yo juzgo, con el mismo juicio seré juzgado; si condeno con la misma condena seré condenado. Ante el Señor debemos dejar las piedras.
-         No tome piedra en sus manos, porque con piedra no podrá ser líder, ni anciano, ni diácono, ni directivo; no podrá ser cristiano verdadero, no podrá orar, alabar y glorificar al Señor.     Porque el Señor vino para  liberarnos de las piedras.      Entonces escucharemos la dulce voz de nuestro Señor: “Ni yo te condeno; vete y no peques más”.  1Juan 1:9 dice “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.
-         Hoy, es triste que en muchas iglesias se están llenándose de montones de piedras  desde la entrada hasta el altar. Arrojamos las piedras unos contra otros. Pero ahora es el momento de prestar atención a la enseñanza de Jesús. Misericordia quiero y no sacrificio.
-         Que el Señor no desea que se lastime unos a otros, no desea que juzguemos ni que condenemos. Lo que él desea es la práctica de misericordia.
-         Sin perdón, amor y sanidad tanto la naturaleza como la humanidad no podrán sobrevivir.           Solamente el perdón, el amor y la sanidad es la ordenanza de la vida. Sin perdón, amor y sanidad, la sociedad, el individuo, país y el mundo se destruirá.

Oremos: